Vacío. LFTS#3

Detrás de todo silencio hay una sola cosa: una ausencia. Cuando la velocidad, la fuga, el tiempo me acechan —yo realmente siento que me acechan como seres vivos de amplias fauces— regreso mentalmente a los desiertos que he conocido y me quedo allí, adentro de esa forma cambiante que son —el viento modifica cada noche su silueta diurna— y me recuerdo que no somos más que impermanencia, y que nuestros cuerpos, conocimientos y opiniones mutan día tras día alrededor de algún vacío que no comprendemos pero existe. Algún día volveremos a él. Conoceremos las estrellas de cerca como los antiguos que las miraron tanto que pudieron entender incluso sus nombres. Conoceremos el espejismo de agua que aparece en la lejanía, resplandor iridiscente de algo: un deseo, un recuerdo o un anhelo salado.

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