Hasta ahora, todos los desafíos que hemos hecho trataban del “mí”, “para mí”, “conmigo”. Durante los meses que llevamos juntas hemos mirado nuestro cotidiano con ojos fotográficos, tratando de extraer de él un solo instante que conservar; hemos indagado en las memorias fugaces que se nos presentan sin preaviso; hemos escrito durante 30 días seguidos una catarata de palabras salvajes; también hemos escrito con el café, con el otoño, con la primavera, con el diario abierto hacia el mundo.

 

Este desafío es distinto. Es un desafío que, por fin, pone en relación al yo y al tú. Un desafío que habla, que abre el diálogo, que abre los pequeños universos íntimos de cada una a un otro que observa y responde.

Me apasiona la correspondencia. Siempre he pensado que si aún escribiéramos cartas en papel como lo hacíamos antes, reservaría cada miércoles un espacio para dedicarlo a mis relaciones sociales aéreas. En esta era hipermoderna, sin embargo, recibimos información constantemente: mensajes de facebook, audios de whatsapp, noticias y más noticias en los muros de nuestras redes sociales favoritas, pero ¿qué pasa con la conexión profunda? ¿Seguimos escribiendo kilométricamente a un otro, seguimos enviándonos nuestros pernsamientos, seguimos contándonos secretos, seguimos dejando un relato de nosotras mismas para otra persona? Sé que cada vez ocurre menos, que tenemos más prisa y somos menos cuidadosas a la hora de desarrollar amistades literarias, pero también sé que este necesario contacto con los demás genera espacios íntimos apasionantes. Yo, personalmente, hace ya unos años que mantengo contacto por carta (aunque son virtuales, son igual de bonitas) con algunas amigas y amigos y agradezco, cada vez que se presenta la ocasión, comenzar una nueva relación epistolar con quien se ofrezca. Y como me encantaría que mucha más gente tuviera amigas por carta, vamos a jugar al desafío #cartasalvuelo.

 

 

¿Te apetece?

 

 

Este desafío es para volver a la intimidad entre dos personas que no se conocen (o sí). Para retomar la escritura confesional, la escritura del yo, del instante, para un otro. Para generar lazos, red, hermandad entre nosotras. Para conocernos. Para hablarnos de lo que nos interesa. Para que haya un fin comunicativo en todo esto, y no solo poético, y no solo de escritura a solas, como estamos acostumbradas.

¿Cómo vamos a hacerlo?

 

Para participar, debes suscribirte en esta casilla de correo. Es importante que sea ésta y no otra de las que ves por la web, porque es una lista especial para el desafío. La lista estará disponible durante siete días, después de los cuáles la cerraré para dar comienzo al desafío. Por estricto orden de llegada (siempre he querido escribir esa frase en algún lugar), organizaré una ronda de mails circular y te enviaré un correo diciéndote a qué persona (es decir, a qué dirección de correo) debes enviar tu carta. A partir de entonces, tendrás otros siete días (¿os parece suficiente?) para escribir una carta a tu destinatario. Entre el domingo y el lunes siguiente deberán enviarse todas las cartas. Es importante que en este desafío sí te comprometas: si te apuntas, piensa que otra persona estará esperando tu carta, así que no rompas la cadena, por fi.

 

[APÚNTATE AQUÍ]

¿Qué pasa después? 

 

Cada una vamos a recibir una carta y cuando la recibamos la vamos a leer con atención y con gratitud (esta es mi sugerencia personal, yo hasta he llorado leyendo más de una). Y después (esto ya no es obligatorio), si quieres, puedes responder esta carta a tu remitente y comenzar una relación epistolar como las de Hanna Arendt y Mary McCarthy, Julio Cortázar y Alejandra Pizarnik, Anaïs Nin y Henry Miller, las hermosísimas cartas de Víctor Shklovski a su nieto, o el trío epistolar entre Marina Tsvetáyeva, Boris Pasternak y Rilke. Yo leo estas cartas y me enamoro. Así me gustaría pasarme los miércoles: sentada en una mesa en el jardín respondiendo cartas tan hermosas como éstas y como las que entre nosotras ya nos enviamos.

 

Y después, si tú y tu destinatario tenéis ganas de publicar algún trocito de las cartas, podemos hacer un post con las cartas de todas, o de algunas, para que entre todas nos leamos. ¡Con lo hermosos que son los epistolarios y los pocos que hay! Vamos a hacerlo nosotras, ¿no?

Tengo unas ganas terribles de empezar este desafío, de darle una oportunidad a los diálogos profundos entre nosotras, de darnos un verdadero tiempo para conectar con los demás, para mostrarnos, reinventarnos, para abrir un agujerito de nuestra vida a la vida de otra persona cada vez menos extraña y desconocida. Si esto te emociona de alguna manera, si tú también tienes ganas, ¡no lo dudes!

Este es el calendario oficial del desafío

(para que nadie diga “ah, es que no voy a tener tiempo bla,bla,bla”. Miedos fuera.)

 

La lista para apuntarse estará abierta hasta el domingo 13 de agosto de 2017.

 

El lunes 14 de agosto recibirás un mail con algunas ideas orientativas, inspiraciones, etc para escribir tu carta y el correo electrónico de tu nueva amiga por carta.

 

Entre el domingo 20 y el lunes 21 de agosto debemos enviar todas nuestra carta. Recuerda que vas a recibir una carta de una persona distinta a la que tú has enviado (así ampliamos el círculo, ¿no? ¡más lindo poder cartearse con dos que con una!) y que debes comprometerte a enviar la tuya para esa fecha. Igualmente, te invito al hogar donde estaré siendo pesada con este tema durante toda la semana (y donde estaré compartiendo más cartas hermosas que merece la pena leer).

 

A partir de esa fecha, tú y todas las demás seremos libres de responder a quien nos ha escrito, con el tiempo que queramos entre medias (es hermoso que las relaciones por carta sigan sus ritmos propios y no los de la vida digital, e incluso, si vivís cerca, os podéis pasar al correo ordinario y en papel y luego mandarme una foto para que me muera de amor).

 

 

Ah, y por supuesto, aunque aquí siempre hablemos en femenino, los hombres también están invitados a jugar. Cuantos más, mejor. ¡A ver dónde está ese nuevo Cortázar del corazón!

¿Qué te parece? ¿Te gusta la idea?

Dime que sí. Cuento contigo.

3 Comments
  • Belqui Leal
    Posted at 09:16h, 05 Agosto Responder

    Ohhhh!!!! Cómo adoro las cartas y todo lo que de ellas derivan. Me apunto, ¡claro! Gracias Marina de apellido Bonita, este hogar es una maravilla <3

  • Isabel
    Posted at 10:49h, 07 Agosto Responder

    ¡Genial idea! En mi adolescencia me escribía con bastantes amigos, la mayoría de España, y alguno de fuera. Me encantaba recibir y escribir cartas.. ¡Me apunto!

  • Gloria
    Posted at 21:00h, 09 Agosto Responder

    ¡Ya me he apuntado, es genial! ¡Muchas gracias! Aunque pensaba que era desde el principio por correo ordinario. Deseando empezar ¡y continuar!

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